Podríamos ser inmortales dentro de 20 años. En realidad se tratara de una inmortalidad tecnológica a la cual podríamos acceder, se implementaría el cambio de órganos por piezas artificiales producidas en software y hardware, programar nuestro sistema corporal. El avance de la biogenética y la nanotecnología, promete la posibilidad de que nuestro cuerpo pueda ser una maquinaria física perfectamente renovable. Esta hipotesis la cual la denominan (ley de Aceleración de devoluciones)de Ray Kurzweil, el añade que de echo se podrá mejorar nuestra actividad “nanobots sustituirán las células de sangre...